CARACAS, 1 de abril de 2026 — En una jornada marcada por la espiritualidad y la conciencia social, las calles de la parroquia Caricuao se transformaron este miércoles en un río de color morado. Miles de feligreses se congregaron para acompañar la tradicional procesión en honor al Nazareno, convirtiendo el recorrido en una de las manifestaciones de fe más concurridas de los últimos años en la comunidad.

Desde tempranas horas, los devotos —muchos de ellos cumpliendo promesas o vistiendo la túnica característica— se unieron en un acto de fe que trascendió lo netamente religioso, transformándose en un símbolo de esperanza y resistencia para los habitantes del suroeste de la capital.

Una súplica por la libertad y la justicia
Más allá de la liturgia, la procesión de este año llevó consigo un fuerte mensaje de exigencia social. Durante el recorrido, la feligresía y los asistentes elevaron súplicas por la salud de todos los venezolanos y la paz nacional. Sin embargo, el clamor por la justicia fue el protagonista: se pidió fervientemente por la liberación de los presos políticos y por el respeto irrestricto a la libertad de prensa, enfatizando la situación de los periodistas que aún enfrentan restricciones en el ejercicio de su labor.

Uno de los momentos más conmovedores de la jornada fue el recordatorio de Víctor Quero Navas, joven que se encuentra desaparecido desde hace más de un año. Su madre, Carmen Teresa Navas, quien ha emprendido una incansable búsqueda por los centros penitenciarios del país, recibió el respaldo y la solidaridad de una comunidad que hizo suyo su dolor y su esperanza de justicia.

El grito por los servicios básicos
El deterioro de la calidad de vida también estuvo presente en las plegarias de los cariqueños. Los asistentes aprovecharon el encuentro para denunciar la crisis de los servicios públicos que afecta a la parroquia, haciendo especial énfasis en el suministro de agua potable, cuya escasez sigue golpeando la dignidad de las familias en las distintas Unidades de Desarrollo (UD).
«La procesión no solo fue un acto de fe; fue un grito de unidad de un pueblo que exige un futuro mejor, con servicios eficientes, paz y dignidad para todos», comentaron algunos de los presentes durante la caminata.
Despliegue de seguridad y voluntariado
Para garantizar el orden y la atención de los asistentes, se desplegó un importante operativo de seguridad y prevención. En el lugar se observó la presencia de:

- Policía Nacional Bolivariana (PNB): Estación Parroquial Caricuao, Cuadrantes de Paz y Policía Comunal.
- Policía de Caracas.
- Cuerpos de Rescate y Salvamento: Destacó la labor de los grupos voluntarios BAP (Brigada de Acción Preventiva), GROEC (Grupo de Rescate de Operaciones Especiales) y ANACONDA, quienes se mantuvieron en alerta ante cualquier contingencia médica o logística durante el trayecto.
La jornada cerró con la promesa de la comunidad de mantenerse firme en su fe y en sus demandas sociales, reafirmando que Caricuao sigue siendo un bastión de solidaridad en tiempos de crisis.
Informó Rafael Espejo fotografías Mayerling Hernandez y Rafael Espejo




